Los
compresores – descompresores. Que son, para que sirven y que compresor de
archivos elegir
Los
compresores – descompresores. Que son, para que sirven y que compresor de
archivos elegir

Los usuarios con algo de experiencia sabrán de sobra que es un compresor y para que sirve, sin embargo mucha de la gente que empieza con la informática son ajenos a términos como descomprimir, archivo comprimido, descompresor o compresor.
Hoy vamos a ver una pequeña explicación sobre qué es fundamentalmente un
compresor y para que sirve. De este modo más adelante podremos ver que
compresor elegir para nuestro uso diario y como instalarlo. Antes de seguir
quiero aclarar que a partir de ahora cuando haga referencia a un compresor
me estaré refiriendo a un programa que permite tanto comprimir como
descomprimir ya que hoy en día todos los programas que comprimen hacen la
operación contraria de descomprimir.
¿Qué es un compresor de
archivos?

Un compresor de archivos es un programa que permite reducir
(comprimir) el tamaño de un archivo. Esto lo consigue mediante una serie de algoritmos que permiten
que los datos contenidos en un archivo ocupen menos tamaño sin que se produzca
perdida de información. No voy a entrar en como consigue un compresor reducir
el peso de un archivo ya que es un tema complicado que queda fuera del objetivo
de este artículo el cual está orientado a los que comienzan en la informática,
pero el que esté interesado puede leer más buscando sobre la compresión de
datos.
Bueno como he dicho antes cuando hablemos de un compresor de archivos
entendemos que éste incluye la capacidad de descomprimir archivos comprimidos.
Por lo que a la definición anterior hay que añadir que el compresor también es
capaz de restituir el archivo comprimido a su formato original (descomprimir).
Puede ser que te preguntes ¿Y por que no dejar el archivo comprimido y así
ocupar menos espacio todo el tiempo?. El problema es que cuando comprimimos
un archivo cambia su formato, su estructura, y solo puede ser manejado por los
compresores. Por ejemplo si tienes un documento de texto con extensión PDF que puedes
abrir con el programa Foxit PDF Reader y lo
comprimes con un compresor de archivos ya no podrás abrir el documento hasta
que lo descomprimas.
Esto último pasa porque cuando comprimes un archivo cambia su extensión.
Me explico, por ejemplo en un archivo llamado “mi_programa.exe” la extensión es
“.exe” y cuando lo comprimas cambiará a “mi_programa.zip” o a
“mi_programa.rar” dependiendo del formato de compresión que elijas. Los
formatos de compresión más habituales son estos dos (zip y rar), pero existen
muchos otros como: 7-ZIP, A, ACE, ARC, ARJ, B64, BH, BIN, BZ2, BZA, C2D, CAB,
CDI, CPIO, DEB, ENC, GCA, GZ, GZA, HA, IMG, ISO, JAR, LHA, LIB, LZH, MDF, MBF,
MIM, NRG, PAK, PDI, PK3, RPM, TAR, TAZ, TBZ, TGZ, TZ, UUE, WAR, XXE, YZ1, Z y
ZOO.
La mayoría de compresores te permitirán manejar cualquiera de estos
formatos aunque si tu sistema operativo es Linux, en esta guía te enseñamos
cómo instalar
tar.gz.
¿Para que sirven los
compresores de archivo?

Aparte del espacio que ahorramos en el disco duro cuando tenemos un
archivo comprimido la utilidad fundamental de un compresor de archivos se
aprecia a la hora de enviar archivos de un ordenador a otro. Si alguna vez
tuviste que mandar un archivo por correo electrónico y el programa te decía que
el archivo a mandar era demasiado grande te alegrará saber que con un
compresor puedes reducir el tamaño del archivo para poder mandarlo por
correo. Ya sabemos que a la hora de compartir archivos por la red cuanto más
grande es el tamaño de éstos más tiempo se tarda en enviarlos o descargarlos.
De modo que comprimiendo los archivos ganaremos, además de espacio de
almacenamiento, tiempo en el envío y descarga de archivos.
Bueno ya sabemos para que es un compresor de archivos y para que sirve,
ahora toca decidir cual elijo. Uno de los compresores – descompresores más
comunes es el WinZip, que es de
pago, la alternativa más extendida y utilizada es WinRar, pero
también es de pago. Por otro lado son cada vez más conocidos compresores de
archivos gratuitos que nos permiten hacer prácticamente las mismas cosas que haríamos
con uno de los de pagos pero gratis. Sinceramente, las funciones que un
usuario normal utiliza son simplemente comprimir y descomprimir y estos
programas gratuitos realizan estas funciones sobradamente. Si además de
gratuitos están en español la cosa se decanta a no pagar un duro por
usar un compresor. Yo te recomiendo que le eches un vistazo tanto a 7-Zip como a IZArc, los dos
son gratuitos, están en español y podrás comprimir y descomprimir fácilmente
con ellos.
Si estás interesado en instalar un compresor gratuito y muy completo,
lee este manual de instalación de IZArc, en el
verás como instalar el programa paso a paso. En breve veremos en otro tutorial
como acceder a las funciones principales del programa. Hasta entonces espero
que les haya quedado claro para que sirve un compresor-descompresor y que les
haya sido útil el artículo. Saludos avinagrados a todos.
¿Qué
es un ataque DDoS?
DDoS son las siglas de Distributed Denial of Service. La
traducción es “ataque distribuido denegación de servicio”, y traducido de nuevo
significa que se ataca al servidor desde muchos ordenadores para que deje de
funcionar.
Pero aun así esto no nos guía mucho sobre lo que es un DDoS. Para
explicarlo voy a recurrir a una simple analogía en la que nuestro servidor es
un auxiliar que atiende a personas en una ventanilla.
Nuestro auxiliar es muy eficiente y es capaz de atender a varias
personas a la vez sin despeinarse: es su carga normal. Pero un día empiezan a
llegar cientos de personas a la ventanilla a pedirle cosas a nuestro
auxiliar. Y como cualquier humano normal, cuando hay mucha gente dándole la
lata no puede atender a todos y empieza a atender más lento de lo normal. Si
viene todavía más gente probablemente acabe hasta las narices, se marchará
de la ventanilla y ya no atenderá a nadie más.
En el servidor pasa lo mismo: cuando hay demasiadas peticiones se queda
sin recursos, se cuelga y deja de funcionar. Puede que se apague
directamente o que sólo deje de responder conexiones. De cualquiera de las dos
formas, el servidor no volverá a la normalidad hasta que el ataque pare, ya sea
porque los atacantes han parado o porque se logrado bloquear las conexiones
ilegítimas (veremos más adelante cómo), y se rearranque todo lo que haya dejado
de funcionar.
Este es el concepto básico del DDoS, aunque se puede modificar para
que sea más efectivo. Por ejemplo, se pueden enviar los datos muy
lentamente haciendo que el servidor consuma más recursos por cada conexión (Slow Read es un ejemplo de ataque de este
tipo), o alterar los paquetes para que el servidor se quede esperando
indefinidamente una respuesta de una IP falsa (el nombre técnico es SYN
flood, y podéis saber algo más de él y cómo se mitiga aquí).
¿Cómo
se lleva a cabo un ataque DDoS?
Como el concepto básico del DDoS es simple, realizar los ataques es
relativamente fácil. De hecho, valdría con que hubiese un número
suficientemente grande de personas recargando la web continuamente para tirarla.
Sin embargo, las herramientas que se suelen usar son algo más complejas.
Con ellas se pueden crear muchas conexiones simultáneas o enviar
paquetes alterados con las técnicas que comentaba antes. También permiten
modificar los paquetes poniendo como IP de origen una IP falsa, de forma que no
pueden detectar quién es el atacante real.
Otra técnica para llevar a cabo los DDoS es usar botnets: redes de ordenadores infectados por un troyano
y que un atacante puede controlar remotamente. De esta forma, los que saturan el
servidor son ordenadores de gente que no sabe que están participando en un
ataque DDoS, por lo que es más difícil encontrar al verdadero atacante.
¿Cómo
afecta un DDoS a una web?
Depende del ataque y del servidor. Los servidores se pueden proteger
contra estos ataques con filtros que rechacen los paquetes mal formados o
modificados con IPs falsas, de forma que al servidor sólo le llegan los
paquetes legítimos. Por supuesto, las medidas no son infalibles y el servidor
siempre puede acabar saturado si el ataque es suficientemente masivo y está
bien preparado.
Para que os hagáis una idea del volumen necesario para que un DDoS sea
efectivo, abajo tenéis un gráfico que representa el tráfico de un servidor a lo
largo del tiempo. El tráfico durante el ataque (en verde) es tan grande que
apenas se aprecia el tráfico normal del servidor.
<img alt="Un ejemplo del tráfico
recibido en un ataque DDoS"
src="http://i.blogs.es/9366c1/ddos/450_1000.png">
¿Y qué ocurre cuando el servidor se satura? Simplemente deja de estar disponible durante un
tiempo hasta que el ataque para. Es muy difícil que se produzcan daños físicos
en el servidor. Además, el DDoS por sí sólo no permite entrar en el servidor:
para ello es necesario aprovechar alguna vulnerabilidad, y eso no es nada fácil.
Así que, básicamente, un DDoS sólo puede provocar la caída de la web,
nada más. Dependiendo del tipo de web esto puede ser una catástrofe o no.
Si la web genera dinero (venta online, publicidad), el propietario deja de
ganar dinero mientras esa web está caída. Imaginaos las pérdidas que puede
llegar a tener Amazon, por ejemplo, si su página está caída durante un día.
Pero, ¿qué pasa cuando la página es simplemente informativa, como
pueden ser las de instituciones públicas? La verdad es que no pasa mucho. La
institución no depende de la web para funcionar. En su lugar se suelen usar
redes internas que no están accesibles desde Internet, sólo desde dentro de la
propia institución, por lo que no se ven afectadas por el ataque. Lo único que
ocurre es que el que quiera ver alguna información de esa página tendrá que
esperarse un rato a que esté disponible.
Esto me lleva inevitablemente a hacerme la siguiente pregunta: ¿sirven
los DDoS como medio de protesta? La respuesta depende de la persona, pero
yo tengo mi postura bastante clara: no sirven.
Ya hemos visto que en webs que no son comerciales un DDoS tiene un
impacto muy limitado. A la institución no le fastidian demasiado y como no
se requieren demasiadas personas para llevar a cabo el ataque podrán decir que
es un “grupo minoritario” el que protesta.
Pero no sólo es que no produzcan muchos efectos positivos: producen
efectos negativos. La gente más ajena a internet suele asociar “ataque
informático” con “hackers” y estos con “gente peligrosa”. Con dar un poco de
cancha a esta asociación es muy fácil descalificar sin argumentos las
protestas, porque, ¿quién va a apoyar, debatir o escuchar a “gente peligrosa”?
Además, este tipo de protesta se podría calificar como “violenta”: es un
ataque directo al fin y al cabo. Y como siempre ocurre, si protestas de esta
forma contra alguna iniciativa, los que la apoyen se negarán en redondo a
escucharte.
Por esto, creo que los DDoS no deberían ser usados como forma de
protesta. Hay formas muchísimo mejores, más éticas y más efectivas de
protestar. El reciente blackout contra SOPA o el #manifiesto en España
contra Ley Sinde son dos ejemplos de iniciativas que han tenido más éxito que
atacar páginas web.
6 de
noviembre de 2014 a las 12:00
¿Qué es un ataque DDoS y cómo funciona?

¿Qué es un ataque DDoS y cómo funciona?
Un ataque
DDoS busca hacer que una red o servidor deje de estar disponible; es un ataque
que intenta interrumpir un servicio temporal o indefinidamente.

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En el mundo
actual existe algo llamado “guerra informática”, “guerra digital” o
“ciberguerra”, que consiste en atacar los sistemas de información del enemigo y
proteger el propio. Estas ciberguerras usan otros tipos de herramientas para
defenderse, muy diferentes a las armas de fuego convencionales. Los métodos de
ataque son variados, como por el ejemplo el sabotaje de computadoras y
satélites, y los DoS o DDoS, dependiendo del caso.
Pero no
sólo en la guerra digital se usan este tipo de ataques. Sea por el motivo que
sea, político, económico, o simple vendetta personal, un ataque DDoS
puede ser dirigido a cualquier tipo de host conectado a Internet. Ya
sean los sistemas de un gobierno, los de una empresa, una plataforma de
videojuegos, o hasta un simple blog.
¿Qué es DDoS?
DDoS
significa “Distributed Denial of Service” en inglés, y traducido al
español se conoce como “ataque distribuido de denegación de servicios”. Este
tipo de ataque consiste en un grupo de sistemas comprometidos (también
conocidos como “ordenadores zombie”) que atacan a un solo objetivo para causar
una denegación de servicios a los usuarios que sí son legítimos.
Se crea un
enorme flujo de mensajes y solicitudes que se lanzan al objetivo para que este
se sobrecargue y sea forzado a cerrase; como resultado, se le niega el servicio
a los verdaderos usuarios.
Una forma
típica de lograr un ataque DDoS es que el agresor explote alguna vulnerabilidad
en un sistema computarizado y lo convierta en su “botmaster”. Luego este
botmaster identifica otros sistemas vulnerables y los infecta con malware
para que se conviertan en ordenadores zombies. Cuando se controlan suficientes
(lo que se llamaría botnet o ejército zombie), se les mandan
instrucciones para que lancen un ataque a un objetivo específico.
La diferencia entre DoS y DDoS
Existe una
diferencia entre DoS y DDoS. El primero es simplemente un ataque de negación de
servicios y el segundo es un ataque distribuido de negación de servicios.
Los ataques
DoS sólo necesitan un ordenador y una conexión a Internet para abrumar el
ancho de banda y recursos de un objetivo. Por otra parte, el ataque DDoS usa
muchos dispositivos y varias conexiones de Internet que suelen estar
distribuidas por todo el mundo. Por supuesto, ya que el ataque viene desde
distintas direcciones es casi imposible de desviar porque no se estará tratando
con un solo atacante.

Imagen de: br1dotcom
Tipos de ataques DDoS
Basados en
volumen: en este
caso la finalidad del ataque es saturar el ancho de banda de un sitio web que
sea el objetivo. La idea es causar congestión.
Ataques de
protocolo: este tipo
de ataque consume recursos del servidor o algún servicio que funcione de
intermediario, como un firewall o el balance de carga. Este ataque puede
derribar hasta servicios que son capaces de mantener millones de conexiones
activas de forma estable.
Ataques de
capa de aplicación: en este se usan peticiones que están disfrazadas como usuarios
legítimos o inocentes pero con la finalidad de lograr que el servidor web deje
de funcionar.
Los ataques DDoS más importantes
El ataque
de MafiaBoy. El 7 de
Febrero de 2000, un chico de Canadá llamado Michael Demon Calce, mejor conocido en
Internet como MafiaBoy, lanzó un ataque DDoS contra Yahoo! que hizo que el
sitio dejara de funcionar durante una hora entera. Hay que recordar que en esa
época Yahoo! era una empresa multimillonaria y el primer buscador en la web.
Según algunas entrevistas dadas por el atacante, el fin de este ataque era
obtener credibilidad en Internet para él y para su grupo de ciberamigos llamado
TNT. MafiaBoy continuó con los ataques la semana siguiente, deteniendo
completamente los servidores de eBay, CNN, Amazon y Dell.com.
Ciberataques
de julio de 2009. Estos ataques DDoS afectaron sitios web de noticias, finanzas y de
los gobiernos tanto de Estados Unidos como de Corea del Sur. Según las
estimaciones de varias empresas de seguridad, se creó un ejército de alrededor
de 50.000 ordenadores zombies ubicados en Corea del Sur. Hubo tres ataques
consecutivos: uno el 4 de julio, día de Independencia en Estados Unidos, donde
se vieron afectadas las páginas de la Casa Blanca y el Pentágono; otro el 7 de
julio, el cual afectó únicamente a sitios gubernamentales de Corea del Sur; y
finalmente el 9 de julio, donde se vieron afectados sitios web de ambos países.
Hasta ahora nadie sabe quién o quiénes fueron los atacantes.
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