miércoles, 2 de noviembre de 2016

Compresor de archivos // Ataques DDoS


Los compresores – descompresores. Que son, para que sirven y que compresor de archivos elegir

Publicado por Vinagre Asesino el 27 de septiembre de 2016 a las 0:00.


Los compresores – descompresores. Que son, para que sirven y que compresor de archivos elegir

















Compresión de archivos
Los usuarios con algo de experiencia sabrán de sobra que es un compresor y para que sirve, sin embargo mucha de la gente que empieza con la informática son ajenos a términos como descomprimir, archivo comprimido, descompresor o compresor.

Hoy vamos a ver una pequeña explicación sobre qué es fundamentalmente un compresor y para que sirve. De este modo más adelante podremos ver que compresor elegir para nuestro uso diario y como instalarlo. Antes de seguir quiero aclarar que a partir de ahora cuando haga referencia a un compresor me estaré refiriendo a un programa que permite tanto comprimir como descomprimir ya que hoy en día todos los programas que comprimen hacen la operación contraria de descomprimir.

¿Qué es un compresor de archivos?

Formatos de compresión de archivos

Un compresor de archivos es un programa que permite reducir (comprimir) el tamaño de un archivo. Esto lo consigue mediante una serie de algoritmos que permiten que los datos contenidos en un archivo ocupen menos tamaño sin que se produzca perdida de información. No voy a entrar en como consigue un compresor reducir el peso de un archivo ya que es un tema complicado que queda fuera del objetivo de este artículo el cual está orientado a los que comienzan en la informática, pero el que esté interesado puede leer más buscando sobre la compresión de datos.

Bueno como he dicho antes cuando hablemos de un compresor de archivos entendemos que éste incluye la capacidad de descomprimir archivos comprimidos. Por lo que a la definición anterior hay que añadir que el compresor también es capaz de restituir el archivo comprimido a su formato original (descomprimir). Puede ser que te preguntes ¿Y por que no dejar el archivo comprimido y así ocupar menos espacio todo el tiempo?. El problema es que cuando comprimimos un archivo cambia su formato, su estructura, y solo puede ser manejado por los compresores. Por ejemplo si tienes un documento de texto con extensión PDF que puedes abrir con el programa Foxit PDF Reader y lo comprimes con un compresor de archivos ya no podrás abrir el documento hasta que lo descomprimas.

Esto último pasa porque cuando comprimes un archivo cambia su extensión. Me explico, por ejemplo en un archivo llamado “mi_programa.exe” la extensión es “.exe” y cuando lo comprimas cambiará a “mi_programa.zip” o a “mi_programa.rar” dependiendo del formato de compresión que elijas. Los formatos de compresión más habituales son estos dos (zip y rar), pero existen muchos otros como: 7-ZIP, A, ACE, ARC, ARJ, B64, BH, BIN, BZ2, BZA, C2D, CAB, CDI, CPIO, DEB, ENC, GCA, GZ, GZA, HA, IMG, ISO, JAR, LHA, LIB, LZH, MDF, MBF, MIM, NRG, PAK, PDI, PK3, RPM, TAR, TAZ, TBZ, TGZ, TZ, UUE, WAR, XXE, YZ1, Z y ZOO.

La mayoría de compresores te permitirán manejar cualquiera de estos formatos aunque si tu sistema operativo es Linux, en esta guía te enseñamos cómo instalar tar.gz.

¿Para que sirven los compresores de archivo?

Compresores de archivos

Aparte del espacio que ahorramos en el disco duro cuando tenemos un archivo comprimido la utilidad fundamental de un compresor de archivos se aprecia a la hora de enviar archivos de un ordenador a otro. Si alguna vez tuviste que mandar un archivo por correo electrónico y el programa te decía que el archivo a mandar era demasiado grande te alegrará saber que con un compresor puedes reducir el tamaño del archivo para poder mandarlo por correo. Ya sabemos que a la hora de compartir archivos por la red cuanto más grande es el tamaño de éstos más tiempo se tarda en enviarlos o descargarlos. De modo que comprimiendo los archivos ganaremos, además de espacio de almacenamiento, tiempo en el envío y descarga de archivos.

Bueno ya sabemos para que es un compresor de archivos y para que sirve, ahora toca decidir cual elijo. Uno de los compresores – descompresores más comunes es el WinZip, que es de pago, la alternativa más extendida y utilizada es WinRar, pero también es de pago. Por otro lado son cada vez más conocidos compresores de archivos gratuitos que nos permiten hacer prácticamente las mismas cosas que haríamos con uno de los de pagos pero gratis. Sinceramente, las funciones que un usuario normal utiliza son simplemente comprimir y descomprimir y estos programas gratuitos realizan estas funciones sobradamente. Si además de gratuitos están en español la cosa se decanta a no pagar un duro por usar un compresor. Yo te recomiendo que le eches un vistazo tanto a 7-Zip como a IZArc, los dos son gratuitos, están en español y podrás comprimir y descomprimir fácilmente con ellos.

Si estás interesado en instalar un compresor gratuito y muy completo, lee este manual de instalación de IZArc, en el verás como instalar el programa paso a paso. En breve veremos en otro tutorial como acceder a las funciones principales del programa. Hasta entonces espero que les haya quedado claro para que sirve un compresor-descompresor y que les haya sido útil el artículo. Saludos avinagrados a todos.




¿Qué es un ataque DDoS?

DDoS son las siglas de Distributed Denial of Service. La traducción es “ataque distribuido denegación de servicio”, y traducido de nuevo significa que se ataca al servidor desde muchos ordenadores para que deje de funcionar.

Pero aun así esto no nos guía mucho sobre lo que es un DDoS. Para explicarlo voy a recurrir a una simple analogía en la que nuestro servidor es un auxiliar que atiende a personas en una ventanilla.

Nuestro auxiliar es muy eficiente y es capaz de atender a varias personas a la vez sin despeinarse: es su carga normal. Pero un día empiezan a llegar cientos de personas a la ventanilla a pedirle cosas a nuestro auxiliar. Y como cualquier humano normal, cuando hay mucha gente dándole la lata no puede atender a todos y empieza a atender más lento de lo normal. Si viene todavía más gente probablemente acabe hasta las narices, se marchará de la ventanilla y ya no atenderá a nadie más.

En el servidor pasa lo mismo: cuando hay demasiadas peticiones se queda sin recursos, se cuelga y deja de funcionar. Puede que se apague directamente o que sólo deje de responder conexiones. De cualquiera de las dos formas, el servidor no volverá a la normalidad hasta que el ataque pare, ya sea porque los atacantes han parado o porque se logrado bloquear las conexiones ilegítimas (veremos más adelante cómo), y se rearranque todo lo que haya dejado de funcionar.

Este es el concepto básico del DDoS, aunque se puede modificar para que sea más efectivo. Por ejemplo, se pueden enviar los datos muy lentamente haciendo que el servidor consuma más recursos por cada conexión (Slow Read es un ejemplo de ataque de este tipo), o alterar los paquetes para que el servidor se quede esperando indefinidamente una respuesta de una IP falsa (el nombre técnico es SYN flood, y podéis saber algo más de él y cómo se mitiga aquí).

¿Cómo se lleva a cabo un ataque DDoS?

Como el concepto básico del DDoS es simple, realizar los ataques es relativamente fácil. De hecho, valdría con que hubiese un número suficientemente grande de personas recargando la web continuamente para tirarla. Sin embargo, las herramientas que se suelen usar son algo más complejas.

Con ellas se pueden crear muchas conexiones simultáneas o enviar paquetes alterados con las técnicas que comentaba antes. También permiten modificar los paquetes poniendo como IP de origen una IP falsa, de forma que no pueden detectar quién es el atacante real.

Otra técnica para llevar a cabo los DDoS es usar botnets: redes de ordenadores infectados por un troyano y que un atacante puede controlar remotamente. De esta forma, los que saturan el servidor son ordenadores de gente que no sabe que están participando en un ataque DDoS, por lo que es más difícil encontrar al verdadero atacante.

¿Cómo afecta un DDoS a una web?

Depende del ataque y del servidor. Los servidores se pueden proteger contra estos ataques con filtros que rechacen los paquetes mal formados o modificados con IPs falsas, de forma que al servidor sólo le llegan los paquetes legítimos. Por supuesto, las medidas no son infalibles y el servidor siempre puede acabar saturado si el ataque es suficientemente masivo y está bien preparado.

Para que os hagáis una idea del volumen necesario para que un DDoS sea efectivo, abajo tenéis un gráfico que representa el tráfico de un servidor a lo largo del tiempo. El tráfico durante el ataque (en verde) es tan grande que apenas se aprecia el tráfico normal del servidor.

Un ejemplo del tráfico recibido en un ataque DDoS<img alt="Un ejemplo del tráfico recibido en un ataque DDoS" src="http://i.blogs.es/9366c1/ddos/450_1000.png">

¿Y qué ocurre cuando el servidor se satura? Simplemente deja de estar disponible durante un tiempo hasta que el ataque para. Es muy difícil que se produzcan daños físicos en el servidor. Además, el DDoS por sí sólo no permite entrar en el servidor: para ello es necesario aprovechar alguna vulnerabilidad, y eso no es nada fácil.

Así que, básicamente, un DDoS sólo puede provocar la caída de la web, nada más. Dependiendo del tipo de web esto puede ser una catástrofe o no. Si la web genera dinero (venta online, publicidad), el propietario deja de ganar dinero mientras esa web está caída. Imaginaos las pérdidas que puede llegar a tener Amazon, por ejemplo, si su página está caída durante un día.

Pero, ¿qué pasa cuando la página es simplemente informativa, como pueden ser las de instituciones públicas? La verdad es que no pasa mucho. La institución no depende de la web para funcionar. En su lugar se suelen usar redes internas que no están accesibles desde Internet, sólo desde dentro de la propia institución, por lo que no se ven afectadas por el ataque. Lo único que ocurre es que el que quiera ver alguna información de esa página tendrá que esperarse un rato a que esté disponible.

Esto me lleva inevitablemente a hacerme la siguiente pregunta: ¿sirven los DDoS como medio de protesta? La respuesta depende de la persona, pero yo tengo mi postura bastante clara: no sirven.

Ya hemos visto que en webs que no son comerciales un DDoS tiene un impacto muy limitado. A la institución no le fastidian demasiado y como no se requieren demasiadas personas para llevar a cabo el ataque podrán decir que es un “grupo minoritario” el que protesta.

Pero no sólo es que no produzcan muchos efectos positivos: producen efectos negativos. La gente más ajena a internet suele asociar “ataque informático” con “hackers” y estos con “gente peligrosa”. Con dar un poco de cancha a esta asociación es muy fácil descalificar sin argumentos las protestas, porque, ¿quién va a apoyar, debatir o escuchar a “gente peligrosa”?

Además, este tipo de protesta se podría calificar como “violenta”: es un ataque directo al fin y al cabo. Y como siempre ocurre, si protestas de esta forma contra alguna iniciativa, los que la apoyen se negarán en redondo a escucharte.

Por esto, creo que los DDoS no deberían ser usados como forma de protesta. Hay formas muchísimo mejores, más éticas y más efectivas de protestar. El reciente blackout contra SOPA o el #manifiesto en España contra Ley Sinde son dos ejemplos de iniciativas que han tenido más éxito que atacar páginas web.


6 de noviembre de 2014 a las 12:00

¿Qué es un ataque DDoS y cómo funciona?


Título: ¿Qué es un ataque DDoS y cómo funciona?

¿Qué es un ataque DDoS y cómo funciona?


Escrito por Gabriela González , 6/11/2014 a las 12:00


Un ataque DDoS busca hacer que una red o servidor deje de estar disponible; es un ataque que intenta interrumpir un servicio temporal o indefinidamente.

Título: Gabriela González


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En el mundo actual existe algo llamado “guerra informática”, “guerra digital” o “ciberguerra”, que consiste en atacar los sistemas de información del enemigo y proteger el propio. Estas ciberguerras usan otros tipos de herramientas para defenderse, muy diferentes a las armas de fuego convencionales. Los métodos de ataque son variados, como por el ejemplo el sabotaje de computadoras y satélites, y los DoS o DDoS, dependiendo del caso.

Pero no sólo en la guerra digital se usan este tipo de ataques. Sea por el motivo que sea, político, económico, o simple vendetta personal, un ataque DDoS puede ser dirigido a cualquier tipo de host conectado a Internet. Ya sean los sistemas de un gobierno, los de una empresa, una plataforma de videojuegos, o hasta un simple blog.

¿Qué es DDoS?


DDoS significa “Distributed Denial of Service” en inglés, y traducido al español se conoce como “ataque distribuido de denegación de servicios”. Este tipo de ataque consiste en un grupo de sistemas comprometidos (también conocidos como “ordenadores zombie”) que atacan a un solo objetivo para causar una denegación de servicios a los usuarios que sí son legítimos.

Se crea un enorme flujo de mensajes y solicitudes que se lanzan al objetivo para que este se sobrecargue y sea forzado a cerrase; como resultado, se le niega el servicio a los verdaderos usuarios.

Una forma típica de lograr un ataque DDoS es que el agresor explote alguna vulnerabilidad en un sistema computarizado y lo convierta en su “botmaster”. Luego este botmaster identifica otros sistemas vulnerables y los infecta con malware para que se conviertan en ordenadores zombies. Cuando se controlan suficientes (lo que se llamaría botnet o ejército zombie), se les mandan instrucciones para que lancen un ataque a un objetivo específico.

La diferencia entre DoS y DDoS


Existe una diferencia entre DoS y DDoS. El primero es simplemente un ataque de negación de servicios y el segundo es un ataque distribuido de negación de servicios.

Los ataques DoS sólo necesitan un ordenador y una conexión a Internet para abrumar el ancho de banda y recursos de un objetivo. Por otra parte, el ataque DDoS usa muchos dispositivos y varias conexiones de Internet que suelen estar distribuidas por todo el mundo. Por supuesto, ya que el ataque viene desde distintas direcciones es casi imposible de desviar porque no se estará tratando con un solo atacante.

Título: Servidores Web - ataque ddos

Imagen de: br1dotcom

Tipos de ataques DDoS


Basados en volumen: en este caso la finalidad del ataque es saturar el ancho de banda de un sitio web que sea el objetivo. La idea es causar congestión.

Ataques de protocolo: este tipo de ataque consume recursos del servidor o algún servicio que funcione de intermediario, como un firewall o el balance de carga. Este ataque puede derribar hasta servicios que son capaces de mantener millones de conexiones activas de forma estable.

Ataques de capa de aplicación: en este se usan peticiones que están disfrazadas como usuarios legítimos o inocentes pero con la finalidad de lograr que el servidor web deje de funcionar.

Los ataques DDoS más importantes


El ataque de MafiaBoy. El 7 de Febrero de 2000, un chico de Canadá llamado Michael Demon Calce, mejor conocido en Internet como MafiaBoy, lanzó un ataque DDoS contra Yahoo! que hizo que el sitio dejara de funcionar durante una hora entera. Hay que recordar que en esa época Yahoo! era una empresa multimillonaria y el primer buscador en la web. Según algunas entrevistas dadas por el atacante, el fin de este ataque era obtener credibilidad en Internet para él y para su grupo de ciberamigos llamado TNT. MafiaBoy continuó con los ataques la semana siguiente, deteniendo completamente los servidores de eBay, CNN, Amazon y Dell.com.

Ciberataques de julio de 2009. Estos ataques DDoS afectaron sitios web de noticias, finanzas y de los gobiernos tanto de Estados Unidos como de Corea del Sur. Según las estimaciones de varias empresas de seguridad, se creó un ejército de alrededor de 50.000 ordenadores zombies ubicados en Corea del Sur. Hubo tres ataques consecutivos: uno el 4 de julio, día de Independencia en Estados Unidos, donde se vieron afectadas las páginas de la Casa Blanca y el Pentágono; otro el 7 de julio, el cual afectó únicamente a sitios gubernamentales de Corea del Sur; y finalmente el 9 de julio, donde se vieron afectados sitios web de ambos países. Hasta ahora nadie sabe quién o quiénes fueron los atacantes.

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